CLASE 4


Stop-loss

Qué son los stop-loss

Los stops, en general, son puntos predeterminados de venta por debajo de la cotización actual, en el caso de posiciones alcistas.

Por ejemplo, si el BBVA cotiza a 20 euros y un inversor decide que si baja de 19,30 euros venderá sus acciones para dicho inversor ese punto de 19,30 euros es un stop.

Si el inversor del ejemplo compró por debajo de 19,30, y por tanto obtiene un beneficio vendiendo a 19,30, el stop será un stop-gain o stop de ganancias. Es decir, un punto en el que se vende para asegurar ese nivel de ganancias.

Si el inversor compró por encima de 19,30 euros obtendrá una pérdida al vender a 19,30 euros y el stop se llamará stop-loss o stop de pérdidas.

En el caso de posiciones bajistas (vender primero para recomprar más barato después) los stops funcionan de forma muy similar. La única diferencia es que en este tipo de operaciones el punto de stop está por encima de la cotización actual, ya que cuanto más suba la cotización mayor es la pérdida en estos casos.

La principal razón para utilizar los stop-loss es evitar que una operación genere una gran pérdida que dañe de forma grave el patrimonio del inversor.

Los stop-gain se utilizan para asegurar un beneficio y evitar la posibilidad de que la cotización vuelva a caer al punto de compra (o por debajo de él) y se pierda la ganancia no realizada que se tenía en esa posición.

Los stops basados en la cotización son imprescindibles para aquellos inversores o traders que utilicen el análisis técnico como única herramienta. Si el análisis técnico se combina con otro tipo de análisis como el fundamental utilizar stops o no depende de cada inversor y la estrategia o estrategias que utilice.

 
 
Cómo se colocan los stops-loss

Una norma básica para cualquier método es que los stop-loss deben colocarse en punto lógico y coherente con la estrategia del inversor que los utiliza. Lo que un inversor o trader considera un punto lógico para otro puede no serlo porque utiliza una estrategia totalmente diferente, pero lo que no debe hacerse en ningún caso es situar los stop-loss al azar sin saber por qué se ha colocado en ese punto en lugar de un poco más arriba o un poco más abajo.

Para decidir qué es un punto lógico hay que tener en cuenta tanto la estrategia de inversión de cada uno como su sistema o normas de control del riesgo.

Los stop-loss se pueden mover en la dirección del movimiento si va a nuestro favor, pero no si va en nuestra compra. Por ejemplo, si un inversor compra y la cotización sube puede ir subiendo el stop-loss, que pasará a ser un stop-gain o stop de ganancias, para proteger su beneficio, pero si la acción cae no se puede ir bajando el stop-loss para que no salte y permanecer dentro de la operación. La disciplina si se utilizan stop-loss es fundamental.

Hay una gran variedad de formas de colocar los stops. Algunas de ellas son:

 
 
 
 

 
 
 

·        Utilizando medias móviles
 
 
 

 
 
 

 
 
 

·        Utilizando la volatilidad

 
 
¿Por qué se utilizan los stop-loss?

Los stop-loss son la forma que tienen los analistas técnicos puros de proteger su capital. Podríamos decir que es el equivalente a la diversificación para un inversor que utilice el análisis fundamental. Esto no quiere decir que los analistas técnicos no diversifiquen entre varias empresas o mercados, ya que también lo hacen para reducir su riesgo.

Comparo ambas situaciones porque un inversor fundamental, para evitar el riesgo de ruina, invierte en diferentes empresas sólidas con beneficios y dividendos crecientes de varios sectores a precios que el considera baratos o razonables, etc. Estos inversores no suelen utilizar stops basados en la cotización. Su “stop” sería el hecho de que la cuenta de resultados de una empresa o su balance se vean dañados de forma permanente por un cambio en las condiciones o perspectivas de su negocio.

Los analistas técnicos puros no entran a valorar las empresas desde el punto de vista fundamental. Sólo analizan los precios y la forma que tienen de proteger su capital de una pérdida importante es la utilización de stops. Visto desde el punto de vista de un inversor fundamental puro un analista técnico puro podría comprar muy caro para vender aún más caro. Esto no es un error ni una mala práctica por parte de los inversores técnicos puros, pero deben tener en cuenta la posibilidad de que una empresa comprada en esas condiciones en lugar de subir caiga y lo haga de forma muy pronunciada. En esos casos el inversor técnico ejecuta el stop asumiendo una pequeña pérdida y evita verse atrapado en una gran caída. En posiciones bajistas (vender primero para recomprar más barato después) sucede lo mismo pero a la inversa.

Ventajas y desventajas de los stop-loss

La principal ventaja de los stop-loss es que si se aplican de forma rigurosa ninguna operación causará una gran pérdida al inversor que los utilice, salvo circunstancias excepcionales que deben tenerse en cuenta a la hora de controlar los riesgos.

Los stop-loss se colocan en puntos que representan una pérdida pequeña para el inversor, aproximadamente un 1% de su capital. Esto significa que por muy malo que sea el análisis realizado la pérdida que se obtendrá será pequeña y no supondrá un grave contratiempo para el inversor. Suponen una reducción significativa de cada operación considerada de forma individual.

La principal desventaja de los stop-loss es que saltan con relativa frecuencia (mayor o menos según la técnica utilizada para colocarlos), por lo que la suma acumulada de las pequeñas pérdidas puede llegar a ser muy elevada. Esta suma acumulada de pérdidas se llama “drawdown”. Por ejemplo si un inversor comienza a invertir con 100.000 dólares y al cabo de un tiempo su capital se ha reducido a 75.000 el drawdown de este inversor es el 25%. Como referencia algunos traders profesionales que han alcanzado un elevado éxito y grandes ganancias dicen que su mayor drawdon ha sido de un 70%. Esto supone una reducción del capital muy fuerte, incluso superior a la caída media que sufren las carteras diversificada durante un crash bursátil. Estos traders de éxito se reponen a estas abultadas pérdidas y consiguen rentabilidades muy altas en el largo plazo (Nota: largo plazo se refiere a la carrera del trader, no a la duración de las operaciones que realiza el trader, que pueden ser a cortísimo plazo).

Elegir entre la diversificación de carteras y la utilización de stop-loss

Son las 2 formas principales de proteger el capital que tiene un inversor. En primer lugar considero oportuno aclarar que un trader o inversor que opere utilizando exclusivamente el análisis técnico en mi opinión debe utilizar stop-loss de forma absolutamente obligatoria. Operar basándose únicamente en el análisis técnico y no utilizar stop-loss me parece uno de los errores más graves que se pueden cometer al operar o invertir en Bolsa.

Las consideraciones siguientes sólo son válidas para aquellos inversores de largo plazo que utilicen el análisis fundamental y técnico de forma combinada con el objetivo de formar una cartera de valores sólidos con beneficios y dividendos crecientes a tasas superiores a la inflación. (Nota: Estas consideraciones no son válidas para todas las empresas que cotizan en Bolsa, de la misma forma que por muy buena que sea una empresa no puede pagarse cualquier precio por ella.). En estos casos la utilización de stop-loss es opcional y cada inversor debe decidir si es adecuada para su estrategia y situación personal o no. Vamos a comparar ambas situaciones en un caso extremo, una caída del valor del capital de un 70% habiendo hecho una inversión inicial de 100.000 dólares:

·        Sin stop-loss: El inversor se encuentra con una cesta de valores compuesta por empresas sólidas y diversificadas cuyo valor actual son 30.000 dólares. Por esas acciones obtiene una alta rentabilidad por dividendo, que puede utilizar para comprar más acciones, invertir en renta fija, gastos personales, etc. En todas las crisis que ha habido hasta ahora (el futuro no lo conoce nadie, ni para bien ni para mal) este tipo de empresas han acabado recuperándose y los inversores que las han mantenido en cartera han recuperado su valor al cabo de un tiempo e incluso a largo plazo han obtenido rentabilidades muy elevadas.
 
 
 

·        Con stop-loss: El inversor se encuentra con 30.000 dólares en su cuenta corriente y para recuperar sus 100.000 dólares iniciales y superarlos debe tomar una gran cantidad de decisiones correctas en los próximos años.

Objetivamente no creo que pueda decirse que ninguna de las 2 situaciones es la mejor para todo el mundo. La elección entre una y otra depende fundamentalmente de las psicología de cada inversor.

La situación descrita al no utilizar stop-loss probablemente se dé en caso de una crisis general de la economía. El inversor que decide no situar stops ve como sus acciones caen durante un período prolongado de tiempo. Además los medios de comunicación hablan constantemente de lo mal que está la economía y lo negro que está el futuro, amigos y conocidos también pueden “hurgar en la herida”, etc. Es una situación muy dura desde el punto de vista psicológico. La parte “fácil” es la recuperación. Si el inversor es firme en la aplicación de su estrategia y el mundo no se hunde las crisis acaban pasando y la recuperación del patrimonio del inversor se produce “sola”, simplemente manteniendo sus acciones en cartera durante la subida igual que había hecho durante la bajada (Nota: insisto en que esta afirmación no es válida para todas las empresas que cotizan en Bolsa).

La situación creada con la utilización de stop-loss puede darse en cualquier situación de mercado. En ocasiones puede suceder en una gran bajada de mercado, en la que se realizan muchas compras que hacen saltar los stops continuamente, por ejemplo. También puede suceder, y quizá sea más habitual, en mercados laterales que se prolongan en el tiempo. En este caso las empresas no tienen grandes caídas pero su movimiento errático hace que salten los stops continuamente, lo que unido a que no se inicien tendencias alcistas hace que los valores no lleguen a los puntos de vista previstos y las pequeñas pérdidas se vayan acumulando. Esta situación es distinta a la anterior desde el punto de vista psicológico. El entorno exterior (medios de comunicación, otros inversores, etc.) no es desfavorable, incluso puede ser positivo. Sin embargo el inversor al que le saltan los stops continuamente ve como el saldo de su cuenta desciende de forma lenta pero continua hasta tener un deterioro importante. En este caso toda la presión psicológica está en el interior del propio inversor, ya que la presión del entorno exterior es nula. La recuperación del capital depende única y exclusivamente del propio inversor y de su sistema de inversión, ya que si simplemente espera sin operar nunca recuperará su capital. Esto supone que el inversor tiene un mayor control sobre sus resultados, pero a cambio de tener una presión individual más grande y necesitar una psicología más fuerte y unos conocimientos mayores. Se podría comparar al tenis. Un partido de tenis jamás se gana dejando correr el tiempo como sí puede suceder en un partido de fútbol en el que se lleva una ventaja amplia o en un campeonato de liga que se puede conseguir por derrotas del adversario. Para ganar un partido de tenis hay que hacerlo bien hasta el último punto, no hay posibilidad de que la victoria venga si uno se sienta a esperar.

Son 2 situaciones distintas que se adaptan a perfiles psicológicos distintos y a formas diferentes de entender el mercado. Las 2 funcionan bien si se aplican correctamente, mientras que ambas fallan si se utilizan de forma incorrecta..

Dificultad psicológica de los stop-loss

Los stop-loss son fáciles de entender y las técnicas para situarlos también están al alcance de cualquiera desde el punto de vista técnico. No hay nadie que que sea incapaz de entender lo que es un stop-loss y cómo colocarlo desde el punto de vista teórico.

La gran dificultad de los stop-loss es su aplicación práctica por las peculiaridades que tiene desde el punto de vista psicológico.

Ejecutar un stop-loss supone aceptar un error propio. Y aceptar un error es algo muy difícil para muchas personas y prácticamente imposible para muchas más, en cualquier ámbito de la vida. Si alguien compra unas acciones porque cree que van a tener una subida importante y al poco tiempo las vende con una pequeña pérdida está reconociendo ante sí mismo que se equivocó al comprarlas, y eso es algo muy difícil para la mayoría de los inversores o traders.

Utilizar stop-loss no es imposible, pero sí muy difícil para la mayor parte de la gente por la psicología especial que requieren. Incluso a los mejores traders del mundo les saltan infinidad de stops. Eso quiere decir que traders que ganan enormes cantidades de dinero “fallan” constantemente. Entrecomillo “fallan” porque el objetivo de un trader no es acertar en el 100% de las operaciones que realizan, sino obtener una alta rentabilidad en el conjunto de sus operaciones; suma de pérdidas y ganancias.

Esta situación es muy extraña para la mente humana y no se da en en las demás profesiones, por lo que no resulta fácil adaptarse a ella. Si un camarero solamente sirve al 70% de las mesas que le corresponden pierde su trabajo. Igual que un programador que sólo hace el 70% de sus programas, un ingeniero al que se le caen 3 de cada 10 puentes que hace o un mecánico que deja sin arreglar el 30% de los coches que le llegan.

Sin embargo es posible operar en Bolsa utilizando stops, equivocarse un 30% ó un 40% de las veces y obtener rentabilidades muy altas.

Hay muchas estrategias de inversión o trading que se basan en la utilización de stops y obtienen muy buenos resultados. Pero antes de utilizarlas el inversor debe adquirir una gran cantidad de conocimientos sobre psicología aplicada al trading como requisito imprescindible.

Si se utilizan stop-loss deben utilizarse siempre. No pueden utilizarse unas veces sí y otras no. La mayor dificultad de los stop-loss es precisamente esa, tener el perfil psicológico necesario para aplicarlos el 100% de las ocasiones.

¿Pueden fallar los stop-loss?

, pueden fallar y dar lugar a una gran pérdida aunque el inversor que los utiliza no cometa ningún fallo, ni desde el punto de vista técnico ni psicológico.

Los stop-loss se utilizan para limitar las pérdidas, de forma que a cambio de aceptar una pequeña pérdida se evita tener un fuerte descalabro. Y en circunstancias normales de mercado cumplen su misión.

Pero existen circunstancias anormales en las que los stops no llegan a entrar en funcionamiento y el inversor que los utiliza tiene pérdidas igual de grandes que si no los utilizara. Estas circunstancias anormales son los huecos de mercado. Estos huecos se producen cuando la cotización da un salto de grandes proporciones, hacia arriba o hacia abajo, dejando un amplio rango de precios en los que no se cruzan operaciones.

Por ejemplo, un inversor compra acciones a 10,15 dólares y sitúa su stop-loss en 10,00 dólares. Si las acciones empiezan a caer el inversor venderá cuando llegue a 9,99 euros tal y como tenía pensado. Puede suceder, y es algo normal que hay que tener en cuenta al utilizar los stops, que la cotización saltase directamente desde los 10,00 dólares a 9,97 dólares (por ejemplo) porque no hubiese nadie dispuesto a comprar acciones ni a 9,99 ni a 9,98 dólares. Esta diferencia entre el punto en el que se debería ejecutar el stop (9,99 dólares) y el punto en el que realmente se ejecuta (9,97 dólares) se llama deslizamiento y es algo normal con lo que siempre hay que contar, aunque no siempre se produzca. Cuanto menos líquido sea el valor mayor es la probabilidad de que haya deslizamiento y de que este suponga un porcentaje mayor sobre el precio de la acción.

Pero podría suceder que debido a una noticia muy mala sobre la compañía que emite esas acciones, un gran atentado, un dato macroeconómico muy malo, etc. el mercado diera un salto muy brusco y la cotización de esas acciones saltara directamente de 10,30 dólares a 5,00 dólares, por ejemplo. En una situación así sería imposible vender ninguna acción a precios situados entre 10,29 y 5,01 dólares. Daría igual que los stops estuviesen colocados físicamente en el mercado mediante órdenes especiales. Los stops situados en 10,00, 9,90, 9,60 dólares, etc. no se habrían ejecutado o lo habrían hecho a 5,00 dólares, dependiendo del tipo de orden introducida y del mercado de que se trate.

Es posible evitar este riesgo utilizando opciones.

Cómo construir stop-loss infalibles

En circunstancias muy poco frecuentes pero muy reales los stops pueden no servir de nada y el inversor que confíe en ellos puede tener grandes pérdidas, incluso definitivas si estaba apalancado.

Es posible librarse de estas situaciones con una seguridad total utilizando la compra de opciones como stops. Un inversor que toma una posición alcista debería comprar puts y un inversor que toma una posición bajista debería comprar calls.

En el caso del inversor alcista si la cotización tiene una brusca caída lo que pierda con su posición alcista (compra de acciones, futuros, CFD's, etc.) lo ganará con la revalorización de la put que tiene comprada.

El inversor bajista ganará con la call comprada todo lo que pierda con la subida de la cotización en su posición vendida en acciones, futuros, CFD's, etc.

La utilización de opciones en sustitución de las órdenes de stops clásicas supone un control del riesgo mucho mayor, evitando la posibilidad de que esas circunstancias especiales causen una gran pérdida.

La desventaja es que su coste es algo mayor. El precio de las primas de las opciones depende en gran medida de la volatilidad, entre otras cosas, por lo que el coste variará de una operación a otra. En momentos de volatilidad baja el coste de utilizar opciones será menor. También hay que tener en cuenta que las opciones tienen una fecha de vencimiento, por lo que si la posición se va a mantener durante un período largo de tiempo habrá que comprar opciones de vencimientos alejados (más caras) o incluso comprar nuevas opciones cuando venzan las que se habían comprado inicialmente. Un stop clásico no tiene ningún coste si no se ejecuta por mucho tiempo que se mantenga la operación abierta

También hay que tener en cuenta que siempre que la operación salga bien se obtendrá una pérdida, mayor o menor, por la opción que se ha comprado como protección. Por ejemplo en la posición alcista a medida que las acciones compradas vayan subiendo la put que se ha comprado como protección irá perdiendo valor. Lo mismo sucede con la call en la posición bajista. Lo máximo que se puede perder con las opciones compradas, pase lo que pase con la cotización, es la prima que se pagó al comprarlas.

Por otro lado, en caso de producirse el movimiento brusco de la cotización es probable que la volatilidad cotizada en las opciones tuviera un fuerte aumento y eso podría llevar a que el inversor obtuviera un beneficio en la posición conjunta por ganar más con la opción que compró como protección de lo que pierde con las acciones, futuros o CFD's.

En el caso de una OPA este beneficio de la posición conjunta podría no obtenerse si no se esperan OPA's competidoras y desaparece la incertidumbre sobre el futuro de la cotización por estar ya determinado su precio máximo hasta el momento en que se efectúe la OPA. En cualquier caso la protección habrá funcionado, aunque se cierre con una pequeña pérdida como estaba previsto.

Existe la posibilidad de combinar ambas alternativas, el stop clásico y la compra de opciones para minimizar los costes y evitar el riesgo de una gran pérdida. Es posible mantener la utilización de los stops clásicos a la vez que se compran opciones alejadas del precio de cotización. Cuánto de alejadas sean estas opciones depende del criterio del inversor. Pueden comprarse acciones a 10,20 dólares, colocarse un stop-loss tradicional en 10,00 dólares y comprarse una put. de precio de ejercicio 9,00, 8,50, 8,00, etc. La ventaja de una combinación de este tipo es que se reduce el coste de la utilización de opciones y la desventaja es que se eleva el riesgo de pérdida máxima a un nivel relativamente alto, aunque conocido y establecido en el momento de abrir la operación.

Debido a la menor liquidez de los mercados de opciones respecto a los de acciones o futuros es recomendable comprar primero la protección (las opciones call o put) y después abrir la posición principal en acciones, futuros, CFD's, etc. En caso de hacerse al revés no se estará cubierto durante el tiempo que tarde en ejecutarse la compra de la opción.


¿Cuál es la pérdida máxima que debe aceptarse en un stop-loss?

Se han realizado una gran cantidad de estudios matemáticos sobre el tema y las conclusiones son que debe perderse como máximo alrededor de un 1% del capital total en una única operación.

Uno de los traders más famosos del mundo, Alexander Elder, establece el límite máximo en un 2% del capital total en una única operación y un 6% del capital total en un mes, aconsejando reducir estos limites a los traders más prudentes.

Los límites antes citados se refieren al capital total del trader, no al movimiento de la cotización. Primero debe establecerse el stop-loss en un punto lógico y coherente con la estrategia del trader y despues decidir la cantidad máxima con la que se llevará a cabo la operación.

Supongamos un trader que tiene un capital de 100.000 dólares y quiere comprar acciones a 10 dólares. Después de analizar la operación decide colocar el stop en 9'50 dólares, lo que supone una pérdida de 0,50 dólares por acción. Este trader ha establecido en su sistema de inversión que su pérdida máxima por operación es un 1% de su capital, 1.000 dólares en este caso. Para calcular el número máximo de acciones que puede comprar debe dividir la cantidad que está dispuesto a perder (1.000 dólares) entre la pérdida por acción que ha definido (0,50 dólares). El resultado es que, como máximo, puede comprar 2.000 acciones (1.000 / 0,50 = 2.000).

Además debería tener en cuenta las comisiones de compra y de venta y la posibilidad de que en el momento de ejecutar el stop la orden no se ejecute exactamente a 9,50 dolares, sino un poco por debajo. Las comisiones dependen del broker que utilice el trader, el tamaño de sus operaciones, etc. El deslizamiento (diferencia entre el lugar donde se coloca el stop y el punto donde realmente se ejecuta la orden) debe estimarlo el trader en base a su experiencia, el valor concreto sobre el que realice la operación, etc. Si suponemos que la suma de las comisiones de compra y de venta son 5 céntimos por acción y el trader estima un deslizamiento máximo de otros 10 céntimos obtenemos que la pérdida máxima real por acción es de 0,65 dolares (0,50 del stop + 0,05 de las comisiones + 0,10 del deslizamiento = 0,65 dolares). Con ello obtenemos que el número máximo de acciones que debe comprar el trader es de 1.538 ( 1.000 / 0,65 = 1.538).



Psicología de las inversiones.

TENIENDO AL ALCANCE DE LAS MANOS LAS HERRAMIENTAS NECESARIAS PARA LOGRAR METAS, OBJETIVOS Y SUEÑOS

·        Usted sabe que tiene la capacidad para lograr cosas extraordinarias, lo único que necesita son los conocimientos adecuados.

·        El deseo de intentar cambiar su situación es el primer paso.

·        Encontrar el vehículo apropiado para lograr las metas.

·        Gerencia de la información.

·        Aprendiendo lo básico.

·        Cómo funcionan los mercados de valores.

·        Apertura de la cuenta de inversión.

·        Psicología adecuada para inventar con éxito.

·        Técnicas básicas de inversión.

·        Técnicas analizadas aprovechando el apalancamiento en el uso de opciones sobre acciones (stock-options).

·        Educación y entrenamiento para mejora continua.

PARA HACER DINERO EN LOS MERCADOS SE NECESITA EDUCACIÓN IGUAL PARA CUALQUIER ACTIVIDAD O NEGOCIO Aspectos a considerar Método Disciplina para seguir el método Fortaleza mental para aceptar que el perder dinero es parte del proceso Fortaleza mental para aceptar grandes ganancias Mitos acerca de las inversiones en la Bolsa de Valores

·        Si usted no tiene la actitud mental adecuada para invertir, de nada sirve tener:

·        Un buen método para seleccionar acciones.

·        Un buen método para seleccionar las opciones adecuadas.

·        Un sistema para determinar excelentes puntos de entrada y salida.

·        El 90% del éxito al invertir en la Bolsa de Valores es determinado por el control emocional y mental.

·        Se debe entender la psicología de inversiones para que las posibilidades de ser un inversionista de éxito, sean altas.

PSICOLOGÍA DEL INVERSIONISTA

·        No necesita empleados.

·        No necesita inventario.

·        No hay cuentas por pagar.

·        No necesita pagar ningún tipo de transporte para sus productos.

·        No hay costos de publicidad.

·        No necesita mantener una oficina.

·        No paga seguros.

·        Puede trabajar desde cualquier parte del mundo donde tenga acceso a una computadora y una conexión de internet.

·        Puede tomarse el tiempo que quiera para irse de vacaciones sin afectar el giro del negocio.

·        Usted es su propio jefe, no necesita pedir permiso o consultar con alguien más para tomar una decisión.

·        No necesita dedicarle mucho tiempo, no más de una hora al día es necesaria.

·        No es necesario empezar con una gran inversión.

ASPECTOS RELEVANTES DE SER INVERSIONISTA

Avaricia Ambición Miedo Temor Miedo a:

·        Perder la oportunidad de generar

·        grandes utilidades.

·        Perder dinero.

·        Perder una ganancia.

Vs

·        Una de las características claves de un inversionista ganador

·        es limitar las pérdidas al mínimo y dejar avanzar las ganancias

·        al máximo posible.

·        1. ¿Qué tipo de inversionista quiere ser?

·        Corto plazo, mediado plazo, largo plazo.

·        2. ¿Me gusta la volatilidad?

·        3. ¿Supera la posibilidad de obtener una ganancia de un día de 25%, al dolor de una pérdida potencial del 25% el mismo día?

·        4. ¿Qué clase de utilidades estoy buscando?

·        Grandes con alto riesgo o medianas con riesgo limitado.

·        5. ¿Cuánto capital estoy dispuesto a arriesgar en una transacción?

CONÓZCASE A USTED MISMO

·        No dejar la muchedumbre influya en sus sentimientos, sus pensamientos y sus acciones.

·        Usted no puede controlar los mercados. Lo único que puede controlar son sus decisiones de apertura y cierre de sus transacciones.

·        La gente cambia cuando se une a una multitud. Se convierten en crédulos impulsivos, buscan ansiosamente a un líder, y reaccionan emocionalmente en vez de usar su intelecto.

·        No necesita ser un ingeniero aeroespacial para diseñar un método ganador de inversión. Si la transacción se vuelve en contra suya, minimice sus pérdidas y sálgase.

·        Nunca es bueno discutir contra la multitud, simplemente use su buen juicio para decidir cuando unirse y cuando salirse.

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