Stop-loss
Qué son los stop-loss
Los stops, en general, son puntos predeterminados de
venta por debajo de la cotización actual, en el caso de posiciones alcistas.
Por ejemplo, si el BBVA cotiza a 20 euros y un
inversor decide que si baja de 19,30 euros venderá sus acciones para dicho
inversor ese punto de 19,30 euros es un stop.
Si el inversor del ejemplo compró por debajo de 19,30,
y por tanto obtiene un beneficio vendiendo a 19,30, el stop será un stop-gain
o stop de ganancias. Es decir, un punto en el que se vende para asegurar
ese nivel de ganancias.
Si el inversor compró por encima de 19,30 euros
obtendrá una pérdida al vender a 19,30 euros y el stop se llamará stop-loss o
stop de pérdidas.
En el caso de posiciones bajistas (vender primero
para recomprar más barato después) los stops funcionan de forma muy similar. La
única diferencia es que en este tipo de operaciones el punto de stop está por
encima de la cotización actual, ya que cuanto más suba la cotización mayor es
la pérdida en estos casos.
La principal razón para utilizar los stop-loss es
evitar que una operación genere una gran pérdida que dañe de forma grave el
patrimonio del inversor.
Los stop-gain se utilizan para asegurar un beneficio y
evitar la posibilidad de que la cotización vuelva a caer al punto de compra (o
por debajo de él) y se pierda la ganancia no realizada que se tenía en esa
posición.
Los stops basados en la cotización son imprescindibles
para aquellos inversores o traders que utilicen el análisis técnico como única
herramienta. Si el análisis técnico se combina con otro tipo de análisis
como el fundamental utilizar stops o no depende de cada inversor y la
estrategia o estrategias que utilice.
Cómo se colocan los
stops-loss
Una norma básica para cualquier método es que los
stop-loss deben colocarse en punto lógico y coherente con la estrategia
del inversor que los utiliza. Lo que un inversor o trader considera un
punto lógico para otro puede no serlo porque utiliza una estrategia totalmente
diferente, pero lo que no debe hacerse en ningún caso es situar los stop-loss
al azar sin saber por qué se ha colocado en ese punto en lugar de un poco más
arriba o un poco más abajo.
Para decidir qué es un punto lógico hay que tener en
cuenta tanto la estrategia de inversión de cada uno como su sistema o normas de
control del riesgo.
Los stop-loss se pueden mover en la dirección
del movimiento si va a nuestro favor, pero no si va en nuestra compra. Por
ejemplo, si un inversor compra y la cotización sube puede ir subiendo el
stop-loss, que pasará a ser un stop-gain o stop de ganancias, para proteger su
beneficio, pero si la acción cae no se puede ir bajando el stop-loss para que
no salte y permanecer dentro de la operación. La disciplina si se
utilizan stop-loss es fundamental.
Hay
una gran variedad de formas de colocar los stops. Algunas de ellas son:
¿Por qué se utilizan
los stop-loss?
Los stop-loss son la forma que tienen los analistas
técnicos puros de proteger su capital. Podríamos decir que es el
equivalente a la diversificación para un
inversor que utilice el análisis fundamental. Esto no quiere decir que los
analistas técnicos no diversifiquen entre varias empresas o mercados, ya que
también lo hacen para reducir su riesgo.
Comparo ambas situaciones porque un inversor
fundamental, para evitar el riesgo de ruina, invierte en diferentes empresas
sólidas con beneficios y dividendos crecientes de varios sectores a precios que
el considera baratos o razonables, etc. Estos inversores no suelen utilizar
stops basados en la cotización. Su “stop” sería el hecho de que la cuenta de resultados de
una empresa o su balance se vean dañados
de forma permanente por un cambio en las condiciones o perspectivas de su
negocio.
Los analistas técnicos puros no entran a valorar las
empresas desde el punto de vista fundamental. Sólo analizan los precios y la
forma que tienen de proteger su capital de una pérdida importante es la
utilización de stops. Visto desde el punto de vista de un inversor fundamental
puro un analista técnico puro podría comprar muy caro para vender aún más caro.
Esto no es un error ni una mala práctica por parte de los inversores técnicos
puros, pero deben tener en cuenta la posibilidad de que una empresa comprada en
esas condiciones en lugar de subir caiga y lo haga de forma muy pronunciada. En
esos casos el inversor técnico ejecuta el stop asumiendo una pequeña pérdida y
evita verse atrapado en una gran caída. En posiciones bajistas (vender primero
para recomprar más barato después) sucede lo mismo pero a la inversa.
Ventajas y desventajas
de los stop-loss
La principal ventaja de los stop-loss es que si
se aplican de forma rigurosa ninguna operación causará una gran pérdida al
inversor que los utilice, salvo circunstancias excepcionales que deben tenerse en cuenta a la hora
de controlar los riesgos.
Los stop-loss se colocan en puntos que representan una
pérdida pequeña para el inversor, aproximadamente un 1% de su capital. Esto significa que por muy malo que sea el análisis
realizado la pérdida que se obtendrá será pequeña y no supondrá un grave
contratiempo para el inversor. Suponen una reducción significativa de cada
operación considerada de forma individual.
La principal desventaja de los stop-loss es que
saltan con relativa frecuencia (mayor o menos según la técnica utilizada para colocarlos), por lo que la suma acumulada de las pequeñas
pérdidas puede llegar a ser muy elevada. Esta suma acumulada de pérdidas se
llama “drawdown”. Por ejemplo si un inversor comienza a invertir con 100.000
dólares y al cabo de un tiempo su capital se ha reducido a 75.000 el drawdown
de este inversor es el 25%. Como referencia algunos traders profesionales que
han alcanzado un elevado éxito y grandes ganancias dicen que su mayor drawdon
ha sido de un 70%. Esto supone una reducción del capital muy fuerte, incluso
superior a la caída media que sufren las carteras diversificada durante un
crash bursátil. Estos traders de éxito se reponen a estas abultadas pérdidas y
consiguen rentabilidades muy altas en el largo plazo (Nota: largo plazo se
refiere a la carrera del trader, no a la duración de las operaciones que
realiza el trader, que pueden ser a cortísimo plazo).
Elegir entre la
diversificación de carteras y la utilización de stop-loss
Son las 2 formas principales de proteger el capital
que tiene un inversor. En primer lugar considero oportuno aclarar que un trader
o inversor que opere utilizando exclusivamente el análisis técnico en mi
opinión debe utilizar stop-loss de forma absolutamente obligatoria. Operar
basándose únicamente en el análisis técnico y no utilizar stop-loss me parece
uno de los errores más graves que se pueden cometer al operar o invertir en
Bolsa.
Las consideraciones siguientes sólo son válidas para
aquellos inversores de largo plazo que utilicen el análisis fundamental
y técnico de forma combinada con el objetivo de formar una cartera de
valores sólidos con beneficios y dividendos crecientes a tasas
superiores a la inflación. (Nota: Estas
consideraciones no son válidas para todas las empresas que cotizan en Bolsa, de
la misma forma que por muy buena que sea una empresa no puede pagarse cualquier
precio por ella.). En estos casos la utilización de stop-loss es opcional y
cada inversor debe decidir si es adecuada para su estrategia y situación
personal o no. Vamos a comparar ambas situaciones en un caso extremo,
una caída del valor del capital de un 70% habiendo hecho una inversión inicial
de 100.000 dólares:
·
Sin
stop-loss: El inversor se
encuentra con una cesta de valores compuesta por empresas sólidas y
diversificadas cuyo valor actual son 30.000 dólares. Por esas acciones obtiene
una alta rentabilidad por dividendo, que puede utilizar para comprar más
acciones, invertir en renta fija, gastos personales, etc. En todas las crisis
que ha habido hasta ahora (el futuro no lo conoce nadie, ni para bien ni para
mal) este tipo de empresas han acabado recuperándose y los inversores que las
han mantenido en cartera han recuperado su valor al cabo de un tiempo e incluso
a largo plazo han obtenido rentabilidades muy elevadas.
·
Con
stop-loss: El inversor se
encuentra con 30.000 dólares en su cuenta corriente y para recuperar sus
100.000 dólares iniciales y superarlos debe tomar una gran cantidad de
decisiones correctas en los próximos años.
Objetivamente no creo que pueda decirse que ninguna de
las 2 situaciones es la mejor para todo el mundo. La elección entre una y otra
depende fundamentalmente de las psicología de cada inversor.
La situación descrita al no utilizar stop-loss probablemente
se dé en caso de una crisis general de la economía. El inversor que decide no
situar stops ve como sus acciones caen durante un período prolongado de tiempo.
Además los medios de comunicación hablan constantemente de lo mal que está la
economía y lo negro que está el futuro, amigos y conocidos también pueden
“hurgar en la herida”, etc. Es una situación muy dura desde el punto de vista
psicológico. La parte “fácil” es la recuperación. Si el inversor es firme en la
aplicación de su estrategia y el mundo no se hunde las crisis acaban pasando y
la recuperación del patrimonio del inversor se produce “sola”,
simplemente manteniendo sus acciones en cartera durante la subida igual que
había hecho durante la bajada (Nota: insisto en que esta afirmación no es
válida para todas las empresas que cotizan en Bolsa).
La situación creada con la utilización de stop-loss
puede darse en cualquier situación de mercado. En ocasiones puede suceder
en una gran bajada de mercado, en la que se realizan muchas compras que hacen
saltar los stops continuamente, por ejemplo. También puede suceder, y quizá sea
más habitual, en mercados laterales que se prolongan en el tiempo. En este caso
las empresas no tienen grandes caídas pero su movimiento errático hace que
salten los stops continuamente, lo que unido a que no se inicien tendencias
alcistas hace que los valores no lleguen a los puntos de vista previstos y las
pequeñas pérdidas se vayan acumulando. Esta situación es distinta a la anterior
desde el punto de vista psicológico. El entorno exterior (medios de
comunicación, otros inversores, etc.) no es desfavorable, incluso puede ser
positivo. Sin embargo el inversor al que le saltan los stops continuamente ve
como el saldo de su cuenta desciende de forma lenta pero continua hasta tener
un deterioro importante. En este caso toda la presión psicológica está en el interior
del propio inversor, ya que la presión del entorno exterior es nula. La recuperación
del capital depende única y exclusivamente del propio inversor y de
su sistema de inversión, ya que si simplemente espera sin operar nunca
recuperará su capital. Esto supone que el inversor tiene un mayor control sobre
sus resultados, pero a cambio de tener una presión individual más grande y
necesitar una psicología más fuerte y unos conocimientos mayores. Se podría
comparar al tenis. Un partido de tenis jamás se gana dejando correr el tiempo
como sí puede suceder en un partido de fútbol en el que se lleva una ventaja
amplia o en un campeonato de liga que se puede conseguir por derrotas del
adversario. Para ganar un partido de tenis hay que hacerlo bien hasta el último
punto, no hay posibilidad de que la victoria venga si uno se sienta a esperar.
Son 2 situaciones distintas que se adaptan a perfiles
psicológicos distintos y a formas diferentes de entender el mercado. Las 2
funcionan bien si se aplican correctamente, mientras que ambas fallan si se
utilizan de forma incorrecta..
Dificultad psicológica
de los stop-loss
Los stop-loss son fáciles de entender y
las técnicas para situarlos también están al alcance de cualquiera desde el
punto de vista técnico. No hay nadie que que sea incapaz de entender lo que es
un stop-loss y cómo colocarlo desde el punto de vista teórico.
La gran dificultad de los stop-loss es su
aplicación práctica por las peculiaridades que tiene desde el punto de
vista psicológico.
Ejecutar un stop-loss supone aceptar un error
propio. Y aceptar un error es algo muy difícil para muchas personas y
prácticamente imposible para muchas más, en cualquier ámbito de la vida. Si
alguien compra unas acciones porque cree que van a tener una subida importante
y al poco tiempo las vende con una pequeña pérdida está reconociendo ante sí
mismo que se equivocó al comprarlas, y eso es algo muy difícil para la mayoría
de los inversores o traders.
Utilizar stop-loss no es imposible, pero sí muy
difícil para la mayor parte de la gente por la psicología especial que
requieren. Incluso a los mejores traders del mundo les saltan infinidad de
stops. Eso quiere decir que traders que ganan enormes cantidades de dinero
“fallan” constantemente. Entrecomillo “fallan” porque el objetivo de un trader
no es acertar en el 100% de las operaciones que realizan, sino obtener una alta
rentabilidad en el conjunto de sus operaciones; suma de pérdidas y ganancias.
Esta situación es muy extraña para la mente
humana y no se da en en las demás profesiones, por lo que no resulta fácil
adaptarse a ella. Si un camarero solamente sirve al 70% de las mesas que le
corresponden pierde su trabajo. Igual que un programador que sólo hace el 70%
de sus programas, un ingeniero al que se le caen 3 de cada 10 puentes que hace
o un mecánico que deja sin arreglar el 30% de los coches que le llegan.
Sin embargo es posible operar en Bolsa utilizando
stops, equivocarse un 30% ó un 40% de las veces y obtener rentabilidades muy
altas.
Hay muchas estrategias de inversión o trading que se
basan en la utilización de stops y obtienen muy buenos resultados. Pero antes
de utilizarlas el inversor debe adquirir una gran cantidad de conocimientos
sobre psicología aplicada al trading como requisito imprescindible.
Si se utilizan stop-loss deben utilizarse siempre.
No pueden utilizarse unas veces sí y otras no. La mayor dificultad de los
stop-loss es precisamente esa, tener el perfil psicológico necesario para
aplicarlos el 100% de las ocasiones.
¿Pueden fallar los
stop-loss?
Sí,
pueden fallar y dar lugar a una gran pérdida aunque el inversor que los
utiliza no cometa ningún fallo, ni desde el punto de vista técnico ni
psicológico.
Los stop-loss se utilizan para limitar las pérdidas,
de forma que a cambio de aceptar una pequeña pérdida se evita tener un fuerte
descalabro. Y en circunstancias normales de mercado cumplen su
misión.
Pero existen circunstancias anormales en las
que los stops no llegan a entrar en funcionamiento y el inversor que los
utiliza tiene pérdidas igual de grandes que si no los utilizara. Estas
circunstancias anormales son los huecos de mercado. Estos
huecos se producen cuando la cotización da un salto de grandes proporciones,
hacia arriba o hacia abajo, dejando un amplio rango de precios en los que no se
cruzan operaciones.
Por ejemplo, un inversor compra acciones a 10,15
dólares y sitúa su stop-loss en 10,00 dólares. Si las acciones empiezan a caer
el inversor venderá cuando llegue a 9,99 euros tal y como tenía pensado. Puede
suceder, y es algo normal que hay que tener en cuenta al utilizar los stops,
que la cotización saltase directamente desde los 10,00 dólares a 9,97 dólares
(por ejemplo) porque no hubiese nadie dispuesto a comprar acciones ni a 9,99 ni
a 9,98 dólares. Esta diferencia entre el punto en el que se debería ejecutar el
stop (9,99 dólares) y el punto en el que realmente se ejecuta (9,97 dólares) se
llama deslizamiento y es algo normal con lo que siempre hay que contar,
aunque no siempre se produzca. Cuanto menos líquido sea el valor mayor es la
probabilidad de que haya deslizamiento y de que este suponga un porcentaje
mayor sobre el precio de la acción.
Pero podría suceder que debido a una noticia muy mala
sobre la compañía que emite esas acciones, un gran atentado, un dato
macroeconómico muy malo, etc. el mercado diera un salto muy brusco y la
cotización de esas acciones saltara directamente de 10,30 dólares a 5,00
dólares, por ejemplo. En una situación así sería imposible vender
ninguna acción a precios situados entre 10,29 y 5,01 dólares. Daría igual que
los stops estuviesen colocados físicamente en el mercado mediante órdenes
especiales. Los stops situados en 10,00, 9,90, 9,60 dólares, etc. no se habrían
ejecutado o lo habrían hecho a 5,00 dólares, dependiendo del tipo de orden
introducida y del mercado de que se trate.
Cómo construir
stop-loss infalibles
En circunstancias muy poco frecuentes pero muy reales los stops pueden no servir de nada y el inversor que
confíe en ellos puede tener grandes pérdidas, incluso definitivas si estaba apalancado.
Es posible librarse de estas situaciones con una
seguridad total utilizando la compra de opciones como stops. Un
inversor que toma una posición alcista debería comprar puts y un
inversor que toma una posición bajista debería comprar calls.
En el caso del inversor alcista si la cotización tiene
una brusca caída lo que pierda con su posición alcista (compra de acciones,
futuros, CFD's, etc.) lo ganará con la revalorización de la put que tiene
comprada.
El inversor bajista ganará con la call comprada todo
lo que pierda con la subida de la cotización en su posición vendida en
acciones, futuros, CFD's, etc.
La utilización de opciones en sustitución de las
órdenes de stops clásicas supone un control del riesgo mucho mayor, evitando la
posibilidad de que esas circunstancias especiales causen una gran pérdida.
La desventaja es que su coste es algo
mayor. El precio de las primas de las opciones
depende en gran medida de la volatilidad, entre otras
cosas, por lo que el coste variará de una operación a otra. En momentos de
volatilidad baja el coste de utilizar opciones será menor. También hay que
tener en cuenta que las opciones tienen una fecha de vencimiento, por lo que si
la posición se va a mantener durante un período largo de tiempo habrá que
comprar opciones de vencimientos alejados (más caras) o incluso comprar nuevas
opciones cuando venzan las que se habían comprado inicialmente. Un stop clásico
no tiene ningún coste si no se ejecuta por mucho tiempo que se mantenga la
operación abierta
También hay que tener en cuenta que siempre que la
operación salga bien se obtendrá una pérdida, mayor o menor, por la
opción que se ha comprado como protección. Por ejemplo en la posición alcista a
medida que las acciones compradas vayan subiendo la put que se ha comprado como
protección irá perdiendo valor. Lo mismo sucede con la call en la posición
bajista. Lo máximo que se puede perder con las opciones compradas, pase lo que
pase con la cotización, es la prima que se pagó al comprarlas.
Por otro lado, en caso de producirse el movimiento
brusco de la cotización es probable que la volatilidad cotizada en las opciones
tuviera un fuerte aumento y eso podría llevar a que el inversor obtuviera un
beneficio en la posición conjunta por ganar más con la opción que compró como
protección de lo que pierde con las acciones, futuros o CFD's.
En el caso de una OPA este beneficio de la posición
conjunta podría no obtenerse si no se esperan OPA's competidoras y desaparece
la incertidumbre sobre el futuro de la cotización por estar ya determinado su
precio máximo hasta el momento en que se efectúe la OPA. En cualquier caso la
protección habrá funcionado, aunque se cierre con una pequeña pérdida como
estaba previsto.
Existe la posibilidad de combinar ambas
alternativas, el stop clásico y la compra de opciones para minimizar los costes
y evitar el riesgo de una gran pérdida. Es posible mantener la utilización de
los stops clásicos a la vez que se compran opciones alejadas del precio de cotización.
Cuánto de alejadas sean estas opciones depende del criterio del inversor.
Pueden comprarse acciones a 10,20 dólares, colocarse un stop-loss tradicional
en 10,00 dólares y comprarse una put. de precio de ejercicio 9,00, 8,50, 8,00,
etc. La ventaja de una combinación de este tipo es que se reduce el coste de la
utilización de opciones y la desventaja es que se eleva el riesgo de pérdida
máxima a un nivel relativamente alto, aunque conocido y establecido en el
momento de abrir la operación.
Debido a la menor liquidez de los mercados de opciones
respecto a los de acciones o futuros es recomendable comprar primero la
protección (las opciones call o put) y después abrir la posición principal en
acciones, futuros, CFD's, etc. En caso de hacerse al revés no se estará
cubierto durante el tiempo que tarde en ejecutarse la compra de la opción.
¿Cuál es la pérdida máxima que debe aceptarse en un
stop-loss?
Se han realizado una gran cantidad de estudios
matemáticos sobre el tema y las conclusiones son que debe perderse como
máximo alrededor de un 1% del capital total en una única operación.
Uno de los traders más famosos del mundo, Alexander Elder,
establece el límite máximo en un 2% del capital total en una única operación y
un 6% del capital total en un mes, aconsejando reducir estos limites a los
traders más prudentes.
Los límites antes citados se refieren al capital total
del trader, no al movimiento de la cotización. Primero debe establecerse el
stop-loss en un punto lógico y coherente con la estrategia del
trader y despues decidir la cantidad máxima con la que se llevará a cabo la
operación.
Supongamos un trader que tiene un capital de 100.000
dólares y quiere comprar acciones a 10 dólares. Después de analizar la
operación decide colocar el stop en 9'50 dólares, lo que supone una pérdida de
0,50 dólares por acción. Este trader ha establecido en su sistema de inversión
que su pérdida máxima por operación es un 1% de su capital, 1.000 dólares en
este caso. Para calcular el número máximo de acciones que puede comprar debe
dividir la cantidad que está dispuesto a perder (1.000 dólares) entre la
pérdida por acción que ha definido (0,50 dólares). El resultado es que, como
máximo, puede comprar 2.000 acciones (1.000 / 0,50 = 2.000).
Además debería tener en cuenta las comisiones de
compra y de venta y la posibilidad de que en el momento de ejecutar el stop la
orden no se ejecute exactamente a 9,50 dolares, sino un poco por debajo. Las
comisiones dependen del broker que utilice el trader, el tamaño de sus
operaciones, etc. El deslizamiento (diferencia entre el lugar donde se
coloca el stop y el punto donde realmente se ejecuta la orden) debe estimarlo
el trader en base a su experiencia, el valor concreto sobre el que realice la
operación, etc. Si suponemos que la suma de las comisiones de compra y de venta
son 5 céntimos por acción y el trader estima un deslizamiento máximo de otros
10 céntimos obtenemos que la pérdida máxima real por acción es de 0,65 dolares
(0,50 del stop + 0,05 de las comisiones + 0,10 del deslizamiento = 0,65
dolares). Con ello obtenemos que el número máximo de acciones que debe comprar
el trader es de 1.538 ( 1.000 / 0,65 = 1.538).
Psicología de las inversiones.
TENIENDO AL ALCANCE DE LAS MANOS LAS HERRAMIENTAS
NECESARIAS PARA LOGRAR METAS, OBJETIVOS Y SUEÑOS
·
Usted sabe que
tiene la capacidad para lograr cosas extraordinarias, lo único que necesita son
los conocimientos adecuados.
·
El deseo de
intentar cambiar su situación es el primer paso.
·
Encontrar el
vehículo apropiado para lograr las metas.
·
Gerencia de la
información.
·
Aprendiendo lo
básico.
·
Cómo funcionan
los mercados de valores.
·
Apertura de la
cuenta de inversión.
·
Psicología
adecuada para inventar con éxito.
·
Técnicas
básicas de inversión.
·
Técnicas
analizadas aprovechando el apalancamiento en el uso de opciones sobre acciones
(stock-options).
·
Educación y
entrenamiento para mejora continua.
PARA HACER DINERO EN LOS MERCADOS SE NECESITA
EDUCACIÓN IGUAL PARA CUALQUIER ACTIVIDAD O NEGOCIO Aspectos a considerar Método
Disciplina para seguir el método Fortaleza mental para aceptar que el perder
dinero es parte del proceso Fortaleza mental para aceptar grandes ganancias
Mitos acerca de las inversiones en la Bolsa de Valores
·
Si usted no
tiene la actitud mental adecuada para invertir, de nada sirve tener:
·
Un buen método
para seleccionar acciones.
·
Un buen método
para seleccionar las opciones adecuadas.
·
Un sistema
para determinar excelentes puntos de entrada y salida.
·
El 90% del
éxito al invertir en la Bolsa de Valores es determinado por el control
emocional y mental.
·
Se debe
entender la psicología de inversiones para que las posibilidades de ser un
inversionista de éxito, sean altas.
PSICOLOGÍA
DEL INVERSIONISTA
·
No necesita
empleados.
·
No necesita
inventario.
·
No hay cuentas
por pagar.
·
No necesita
pagar ningún tipo de transporte para sus productos.
·
No hay costos
de publicidad.
·
No necesita
mantener una oficina.
·
No paga
seguros.
·
Puede trabajar
desde cualquier parte del mundo donde tenga acceso a una computadora y una
conexión de internet.
·
Puede tomarse
el tiempo que quiera para irse de vacaciones sin afectar el giro del negocio.
·
Usted es su
propio jefe, no necesita pedir permiso o consultar con alguien más para tomar
una decisión.
·
No necesita
dedicarle mucho tiempo, no más de una hora al día es necesaria.
·
No es
necesario empezar con una gran inversión.
ASPECTOS
RELEVANTES DE SER INVERSIONISTA
Avaricia Ambición Miedo Temor Miedo a:
·
Perder la
oportunidad de generar
·
grandes
utilidades.
·
Perder dinero.
·
Perder una
ganancia.
Vs
·
Una de las
características claves de un inversionista ganador
·
es limitar las
pérdidas al mínimo y dejar avanzar las ganancias
·
al máximo
posible.
·
1. ¿Qué tipo
de inversionista quiere ser?
·
Corto plazo,
mediado plazo, largo plazo.
·
2. ¿Me gusta
la volatilidad?
·
3. ¿Supera la
posibilidad de obtener una ganancia de un día de 25%, al dolor de una pérdida
potencial del 25% el mismo día?
·
4. ¿Qué clase
de utilidades estoy buscando?
·
Grandes con
alto riesgo o medianas con riesgo limitado.
·
5. ¿Cuánto
capital estoy dispuesto a arriesgar en una transacción?
CONÓZCASE
A USTED MISMO
·
No dejar la
muchedumbre influya en sus sentimientos, sus pensamientos y sus acciones.
·
Usted no puede
controlar los mercados. Lo único que puede controlar son sus decisiones de
apertura y cierre de sus transacciones.
·
La gente
cambia cuando se une a una multitud. Se convierten en crédulos impulsivos,
buscan ansiosamente a un líder, y reaccionan emocionalmente en vez de usar su
intelecto.
·
No necesita
ser un ingeniero aeroespacial para diseñar un método ganador de inversión. Si
la transacción se vuelve en contra suya, minimice sus pérdidas y sálgase.
·
Nunca es bueno
discutir contra la multitud, simplemente use su buen juicio para decidir cuando
unirse y cuando salirse.
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